A la Física y Química les corresponde un ámbito importante del conocimiento
científico; su acción se ubica en el análisis de los fenómenos físicos (que están ligados a
los cuerpos y a la relación entre masa, energía, materia, tiempo y, en general, variables
que no afectan la naturaleza y estructura propia de los cuerpos) y químicos (que están
ligados a la materia y al análisis de su composición, estructura y propiedades, en lo
relativo a cambios que ocurren en la materia [reacciones químicas] y a la relación entre
la energía necesaria para que la reacción ocurra y se libere). Sin embargo, hay
fenómenos en los que la línea divisoria entre su naturaleza física y química es
irreconocible, pues el fenómeno tiene fundamentación en estas dos ramas de las
ciencias experimentales, por tanto, es conveniente estudiar ciertos fenómenos con el
apoyo simultáneo de las dos ciencias (de manera particular, con el apoyo de
fenómenos relacionados con la termodinámica, el calor y sus efectos, y, en general, los
fenómenos que necesitan un análisis atómico o molecular).
Los principios, las leyes, las teorías y los procedimientos utilizados para la
construcción de la Física y Química son el producto de un proceso que se encuentra en
continua elaboración y, por lo tanto, son susceptibles de experimentar revisiones y
modificaciones. En ese sentido, se puede afirmar que los principios, las leyes, las
teorías y los procedimientos se apoyan en el método científico, el cual toma en cuenta
los siguientes aspectos: la observación (aplicar cuidadosamente los sentidos a un
fenómeno para estudiar cómo se presenta en la naturaleza), la inducción (acción y
efecto de extraer el principio del fenómeno a partir de la observación), la hipótesis
(plantear posibles leyes que rijan al fenómeno), y la comprobación de la hipótesis (por
medio de la experimentación y puesta a prueba de la posible ley en fenómenos
similares, permite demostrar o refutar; en caso de ratificación de la hipótesis, esta se
convierte en tesis o teoría científica nueva).
La gama de fenómenos físicos y químicos que enfoca esta asignatura en el segundo
año de Bachillerato se agrupan en:
1. Electricidad y el magnetismo
2. Calor y temperatura: ¿son conceptos análogos?
3. Estados de la materia, propiedades y comportamiento
4. Ácidos, bases y sales
5. Equilibrio químico y velocidad de una reacción. Definiciones y factores que los
alteran
6. Procesos de transferencia de electrones
El Bachillerato General Unificado tiene como finalidad fortalecer la formación
integral del estudiantado, desarrollar destrezas y valores para que puedan acceder y
enfrentarse a un mundo de constantes cambios. La Física y Química apoya la
formación y desarrollo del estudiante en los siguientes aspectos: aprender a aprender,
aprender a ser, aprender a hacer, aprender a trabajar en grupo, a obtener
pensamiento sistemático y pensamiento crítico, a ser creativo, a pensar lógicamente y
a organizar el propio conocimiento. De esta manera, permite que el estudiantado
tenga las suficientes capacidades para continuar estudios en la universidad o en la
especialidad que su trabajo lo exija.
desarrollo tecnológico del país. Desarrollan e incentivan en los estudiantes la
experimentación científica, base fundamental de la ciencia misma y de la tecnología.
Con el estudio de esta asignatura, se les presentan concepciones científicas
actualizadas del mundo natural y se les propone el aprendizaje de estrategias de
trabajo centradas en la resolución de problemas que los aproximan al trabajo de
investigación que realizan los científicos.
Por todo lo expuesto, el eje curricular integrador de la propuesta programática de
esta ciencia es: comprender los fenómenos físicos y químicos como procesos
complementarios e integrados al mundo natural y tecnológico.
Los ejes de aprendizaje trazados para estas asignaturas, y que han sido adaptados
de aquellos planteados en la Evaluación PISA 20101, son los siguientes:
Reconocimiento de situaciones o cuestiones científicamente investigables; esto
significa que podrán identificar los tipos de preguntas o cuestiones específicas que la
ciencia intenta responder o comprobar en una determinada situación.
Identificación de la evidencia en una investigación científica; este proceso implica
la identificación o propuesta de la evidencia necesaria para contestar preguntas
planteadas en una investigación científica, o de procedimientos necesarios para
recolectar datos. Puede evaluarse mediante la presentación de un informe acerca de
una investigación. En este documento, los estudiantes describirán el procedimiento
que hace falta para obtener la evidencia adecuada.
Formulación o evaluación de conclusiones; este proceso relaciona las conclusiones
formuladas con la evidencia en la que se basan. Puede evaluarse a través del informe
de una investigación con sus respectivas conclusiones. A partir de este documento, se
puede realizar una valoración crítica o la deducción de una o varias conclusiones
alternativas y coherentes con la evidencia dada.
verbal en la que se destaca la capacidad de argumentar las conclusiones que se
deducen de la evidencia disponible. Puede evaluarse con la presentación de una
situación que necesita información de fuentes diferentes que apoyan una determinada
conclusión. Más que la conclusión, lo importante es la claridad en la comunicación, que
sea coherente con el conocimiento científico.
Demostración de comprensión de conceptos científicos; este proceso evidencia la
capacidad de utilizar los conceptos en contextos distintos que en los que se
aprendieron. Esto supone no solo la evocación sino la transferencia de conocimientos
en explicaciones o predicciones. Puede evaluarse solicitando explicaciones o
predicciones sobre determinados fenómenos o sucesos.
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